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Si vamos a trabajar mano a mano
en tu proyecto, es normal
que quieras saber más de mi.

Mi nombre es Sabela Liñeira y soy diseñadora de interiores.

Me formé en Diseño y Fabricación de Mobiliario y también como Técnica Superior en Bellas Artes y Diseño en Proyectos de Gestión de Obras de Decoración, un nombre larguísimo y ostentoso para acabar concluyendo que soy, como ya dije, diseñadora de interiores.

Desde entonces he pasado por diferentes ocupaciones, siempre en el sector del mueble y el diseño y a través de diferentes empresas: desde mobiliario de oficina, contract y vivienda hasta el diseño de espacios comerciales y residenciales desde cero, en pequeñas obras y también en grandes proyectos. En total, casi 20 años de experiencia profesional vinculada al mundo del interiorismo y la proyección de interiores.

Pero ahora tengo una misión especial.

Me establecí por mi cuenta y creé decorazul para ayudar a las personas a mejorar los espacios de su vida. No solo aquellos en los que viven, sino también aquellos otros en los que trabajan. Pero no quiero hacerlo de cualquier modo.

Quiero hacer esto transmitiendo la importancia de un espacio bien diseñado y adaptado a las necesidades de cada persona, en cada circunstancia. Y además, dejar claro que renovar un espacio no tiene por qué significar tirar a la basura cosas que están en perfecto estado.

No creo en el diseño que no da una nueva vida a los objetos que valen la pena, ni creo en las modas de unos meses que nos deslumbran pero se desvanecen rápidamente.

Si vamos a trabajar mano a mano
en tu proyecto, es normal
que quieras saber más de mi.

Mi nombre es Sabela Liñeira y soy diseñadora de interiores.

Me formé en Diseño y Fabricación de Mobiliario y también como Técnico Superior en Bellas Artes y Diseño en Proyectos de Gestión de Obras de Decoración, un nombre larguísimo y ostentoso para acabar concluyendo que soy, como ya dije, diseñadora de interiores.

Desde entonces he pasado por diferentes ocupaciones, siempre en el sector del mueble y el diseño y a través de diferentes empresas: desde mobiliario de oficina, contract y vivienda hasta el diseño de espacios comerciales y residenciales desde cero, en pequeñas obras y también en grandes proyectos. En total, casi 20 años de experiencia profesional vinculada al mundo del interiorismo y la proyección de interiores.

Pero ahora tengo una misión especial.

Me establecí por mi cuenta y creé decorazul para ayudar a las personas a mejorar los espacios de su vida. No solo aquellos en los que viven, sino también aquellos otros en los que trabajan. Pero no quiero hacerlo de cualquier modo.

Quiero hacer esto transmitiendo la importancia de un espacio bien diseñado y adaptado a las necesidades de cada persona, en cada circunstancia. Y además, dejar claro que renovar un espacio no tiene por qué significar tirar a la basura cosas que están en perfecto estado.

No creo en el diseño que no da una nueva vida a los objetos que valen la pena, ni creo en las modas de unos meses que nos deslumbran pero se desvanecen rápidamente.

Tenemos que ser capaces de cerrar revistas y páginas de internet, observar lo que tenemos delante y ser conscientes de nuestro lugar en el mundo, para conseguir espacios genuinos con ADN propio. 

La simplicidad
es la clave de todo

Casi dos décadas profundizando en un sector tan cambiante como el interiorismo permiten descubrir los valores esenciales de esos proyectos que se firman con orgullo. Durante todo este tiempo, estas son las dos cosas más importantes que he aprendido:

1. Se pueden realizar grandes proyectos, proyectos de alta calidad, utilizando solo los elementos adecuados, sin ornamentación innecesaria y centrándose en la combinación precisa de materiales naturales, duraderos y reutilizables.

2. Los mejores proyectos son aquellos que dejan las modas a un lado y buscan un resultado atemporal. Además, estos proyectos son más baratos a medio plazo, porque evitan nuevas reformas durante mucho tiempo.

Así es como entiendo el diseño de interiores: tiene que ser sostenible y rentable. Y, si no es así, no me interesa.

El sello decorazul

1. Hago esto porque me encanta
Hay otro modo de diseñar: un concepto más sostenible y comprometido con el lugar donde vivimos, y que no renuncia a la belleza, el confort y la ergonomía.
2. La forma sigue a la función
Diseñar por diseñar, sin profundizar e investigar lo que singulariza un lugar es un ejercicio de futilidad. La creatividad y la elegancia van de la mano con la identidad propia de cada lugar.
3. No hay atajos, solo trabajo
Para que el proceso creativo avance, la comunicación con la persona que lo va a recibir es esencial y debe ser continua. Nadie quiere sorpresas cuando se trata del lugar donde va a vivir o a trabajar.
4. El diseño como aliado de los negocios
Diseñar un espacio sin profesionales del interiorismo es como diseñar un edificio sin arquitectos. Las inversiones, bien orientadas, generan retorno. Invierte en ti.
5. Sin investigación no hay resultados
Para que un diseño funcione y produzca resultados, debe adaptarse al milímetro a cada espacio, pero también a lo que se va a hacer dentro de él. Y esto es crítico en el caso del diseño para negocios.
6. Mundo digital, interiorismo digital
Un servicio de interiorismo digital solo ofrece ventajas: evita esperas, viajes y pérdidas de tiempo y proporciona inmediatez y agilidad. Las comunicaciones hoy nos permiten estar lejos y cerca al mesmo tiempo.
7. Satisfacción y retorno
Muchas veces la clientela de los servicios de interiorismo siente que la inversión realizada no genera el retorno esperado. La máxima es reducir la inversión y potenciar resultados verificables y medibles.

Y ahora, hablemos de ti

Descubre ahora cómo puedo ayudarte 
a crear u optimizar tu espacio. 

¿Qué necesitas (re)diseñar?