Detrás de la marca decorazul

Cuando eché a andar decorazul varias personas me preguntaron por que no usaba simplemente mi nombre: Sabela Liñeira. Podía haberlo hecho, porque lo cierto es que en este proyecto todo pasa por mí y la atención a las diferentes personas y empresas con las que trabajo es directa y personal. Pero entre un nombre que me representase a mí como persona y otro que representase una serie de ideas que son claves para mí, preferí la segunda opción.

Temas

La marca decorazul es un nombre compuesto. Decor presenta una especie de “polisemia” que me pareció interesante. Funciona como abreviatura de decoración, que es una de las tareas a las que se dedica el interiorismo. Pero, al mismo tiempo, puede ser leído cómo “de cor” (en castellano “de color”), uniéndose con la siguiente palabra: azul. Azul no sólo se vocaliza sino que también se visualiza. Tanto la palabra como el propio color forman parte del nombre. De este modo, el nombre evoca todo lo que el color evoca en nosotros: imaginación, creatividad, limpieza, libertad, etc. Todos ellos atributos interesantes para que una marca proyecte. Solo que aquí no se trata únicamente de proyectar conceptos abstractos. Se trata de concretarlos en el día a día en mi trabajo. Y este reto fue lo que más interesante me pareció. ¿Cómo hacerlo? 

Primero, oponiéndome a los preconceptos sobre el diseño de interiores como una actividad superflua o una simple cuestión de gustos. Dejadme que insista: el interiorismo es una actividad técnica, que pone en funcionamiento y combina conocimientos específicos sobre materiales, acabados, logística de distribución, iluminación, ventilación, etc. Tiene un aspecto estético, claro está, pero no se limita solo a eso. 

A partir de ahí, la misión de decorazul es que cada espacio sobre el que trabajo, en colaboración con otras profesionales de diferentes sectores, cumpla los siguientes objetivos: 

1. Fiabilidad y solidez.

Que el diseño funcione bien en todos los aspectos — los estéticos y los técnicos. 

2. Consistencia.

Apostar por la durabilidad, para que los espacios no tengan que ser rediseñados a cada paso. O lo que es lo mismo: decir no al interiorismo de “usar y tirar”, que entrega los espacios a la lógica delirante del consumismo — planeta solo tenemos uno. 

3. Limpieza.

Es decir: ausencia de decoración innecesaria, excesiva e inútil que no cumple ni desempeña función alguna. 

4. Respeto.

Hacer un esfuerzo por conservar el ADN de cada lugar, espacio o elemento. Que se identifique lo que hubo allí y las cualidades que lo hacen único y genuino y que lo diferencian del resto del mundo. En otras palabras, recuperar el valor de los “espacios vividos” y adaptarlo a las necesidades de hoy, de lo que necesita cada proyecto: sea en viviendas o en negocios. De ahí que en mis proyectos apueste siempre por dar una nueva vida al mayor número de elementos posible.

5. Identidad.

Relacionado con lo anterior, los proyectos de decorazul tienen en cuenta también el entorno en que cada lugar, espacio o intervención se realiza, integrando la cultura material e inmaterial en el proyecto. 

6. Pasión.

Los lugares donde trabajamos y vivimos son importantes. Por eso su interior debe funcionar no solo para que podamos ocuparlos. Tienen también que ser espacios saludables y aportarnos confort y bienestar. Y esto es lo que me apasiona: combinar todos los elementos para que el resultado después del proyecto sea mejor que lo que había antes.

Por todo esto, en el diseño de la marca decorazul optamos por prescindir de elementos superfluos o añadidos innecesarios. Quería que decorazul llevase todo esto en su nombre y en la manera de presentarse al mundo. Por eso solo un punto final acompaña al nombre. Y no es un punto cualquiera. Transmite la idea de un proceso concluido, terminado — que es lo que mis diseños buscan siempre.

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Si tienes un negocio
o estás pensando en crear uno,
esto te va a encantar.

En decorazul llevamos años haciendo interiorismo para empresas y, con el tiempo, hemos detectado un patrón de errores comunes que alargan los procesos de manera innecesaria y retrasan los resultados.

La buena noticia es que esto se puede corregir. Para eso he creado un workbook que te ayudará paso a paso a definir tu modelo de negocio y cómo presentarlo al mundo.

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